jueves, 4 de diciembre de 2008

Desnudarme (no conozco el autor)

QUISIERA PERDER el pudor
y desnudarme

quitarme la ropa
el cuerpo desnudarme

romper mi sensación de soledad
el alma desnudarme

no cargar memorias ni equipaje
ejercer la desnudez
de la cebolla.

Desde el corazon de mi alta presión arterial.

En estos días estoy tan molesta, y si enfadada al punto que mi cerebro explota gracias a la impulsiva oleada de sangre que le llegó por mi coraje, PERO ES QUE NO LES HE DICHO QUE DETESTO LAS MENTIRAS, por si no lo sabían lo repito ¡¡¡¡¡¡DETESTO LAS MENTIRAS!!!!!! reviento por pensar que sólo vivimos para nosotros mismos y nuestro placer, estallo cada vez que me percato de un engaño y simplemente estoy harta de darme cuenta que sólo utilizamos una imagen ante los demás, máscaras para el baile, vestidos para la noche de gala, zapatos limpios los lunes, biblia para el domingo en el templo, ¿Qué más? Estoy tan cansada de navegar por este mundo de falsedad, harta de pensar en las flores y el querer, asqueada de esperar que algunas personas por fin sean sinceras conmigo y me digan sus intenciones, no soporto más, mi presión arterial se sigue elevando, el dolor de cabeza aumenta, mis ojos casi salen de sus cuencas, mis riñones hace un buen rato que dejaron de funcionar, ¿que soy, realidad o mentira?

miércoles, 3 de diciembre de 2008

A lo que la muerte se llevo.

Algunos dicen que estamos aquí por la nada, que venimos sólo de una sopa bioquímica que se origino en un gran mar otros afirman como verdad absoluta que a Dios un buen día se le ocurrió crearnos y que aparte nos dio un propósito del cual no pienso hablar porque no lo entiendo, muchas son las teorías que existen al respecto. Y pues bien, hablar de la muerte en estos días que la violencia nos ahoga, es ponerle los cabellos de punta a cualquiera. Será que no hay una solución a esta psicosis, alguna vez escuche que estamos esperando un cambio de conciencia para el 2012, ¿pero hasta el 2012? por favor, no podemos seguir esperando que la magia solucione nuestras vidas, escuchando a los televidentes que llamaban a un noticiario uno de estos días, una señora decía lo siguiente: Hemos recibido amenazas en los últimos días, mi esposo y yo somos jubilados, lo poco que recibimos de pensión apenas y nos alcanza para nuestros gastos, ¿usted cree que yo tengo dinero para pagar lo que me están pidiendo? la señora termina preguntando lo siguiente: ¿qué es lo que puedo hacer?
Casos como este son ya cosa común en nuestra ciudad y en otras partes del mundo, el ángel de la muerte ronda nuestra casas, en algunas ya se atrevio entrar, cierto es que no podemos saber cuando llegará, no se me ocurre una solución a tanto caos social, ni a tanta violencia, ¿armarnos? eso hasta causa risa ya que si asesinas a tu agresor serás más castigado que el, la justicia no existe más que solo para aquellos que pueden comprarla.
Yo como habitante de esta ciudad, y con conocimiento de causa, no me siento seguro al salir ni siquiera a la esquina, aunque las autoridades digan lo contrario y compren más armamento y aunque venga todo el ejército, no nos garantizan que alguien no nos este esperando afuera de nuestra casa para dispararnos, que terrible vivir de esta manera, al igual que la televidente pregunto ¿Qué podemos hacer? muchos me plantearán soluciones pero acaso estamos dispuestos a unirnos entre vecinos para protegernos, cuando ni siquiera estamos seguros si le bridaremos la mano a nuestro prójimo en problemas. Reflexiones acerca de lo que sucede a nuestro alrededor y seamos capaces de pensar como podemos ayudarnos entre nosostros, ya que como esta visto y comprobado las autoridades aún con sus 50 patrullas nuevas no pueden solucionar nada.