domingo, 27 de febrero de 2011

Qué difícil es decir adiós.

¿Porqué es tan difícil dejar de lado lo que te hace daño? Yo no entiendo que función cumple el cerebro humano al mandar esas señales sentimentales, ¿qué acaso no es posible actuar en contra de su voluntad? Que sería de los humanos, si un día dejaramos de ver al otro como indefenso y decidierámos acabar con los que estorban. Acaso tomaríamos la rienda de nuestra existencia para construir la sociedad ideal, donde finalmente dejará de existir la corrupción, y conceptos como el amor o la justicia dejarán de existir, como parte de un todo perfecto.
¿Cómo le haces para dejar de querer? ¿cómo se le hace para eliminar esos malditos sentimientos que te dicen, algún día cambiará, o algún día volverá?
¿Porqué tenemos esperanza? ¿Si no existiera esa palabra aún creeríamos en ella?

miércoles, 16 de febrero de 2011

Xalapa.

Generalmente me esfuerzo por no creer en ciertas cosas románticas, pero de vez en cuando me gana el mero sentimentalismo y recordar pone mis sensaciones a flor de piel. Una de esas cuestiones raras de mi vida es rememorar Xalapa, Veracruz. He tenido la oportunidad de viajar desde La Paz, B.C. hasta Chiapas, no conozco la mayor parte, pero puedo hacer algunas comparaciones, sin embargo, Xalapa, siempre será uno de mis rincones favoritos en el mundo. Si caminas por sus calles, te sientes como en casa, se respira un magnífico aire de tranquilidad con olor a humedad y plantas. Es una bonita ciudad, puedes andar y sentir como el romanticismo te embriaga en sus callejones. Probablemente sólo a mi me haya pasado eso, porque he vivido tantas cosas en ese lugar, que termino por encantarme.