lunes, 28 de marzo de 2011

La maldita idealización.

Debo decir que esto lo escribí hace unas cuantas horas, con un sueño terrible encima, que me hizo cambiarme de lugar, para poder dormir en la biblioteca durante más de una hora, que pena pero el cansancio me agoto, jajaja así es que pido disculpas por la redacción, ya que lo transcribiré tal cual o escribí.

Esta reflexión surge a partir de haber escuchado una de esas canciones ridículas de Radio ICSA, ni siquiera se el nombre, aunque creo que no es tan importante saber el dato. El punto aquí es exponer una opinión acerca de la idealización de ciertas palabras, con la finalidad de hacer un registro en mi desorganizada memoria, que me recuerde como es que pensé en ese momento y si después cambio en algo lo que deduje en ese momento, en fin, dato inútil, creo que me faltaba glucosa.

En general, la canción habla sobre el amor y sus consecuencias, pero no es el asunto principal, sino como se construyen estás idealizaciones de las palabras, pudiera ser cualquier otra, como amistad o hambre, creo que son aquellas conceptualizaciones intangibles, que necesitan tener un símbolo, para justificar su utilización, entonces esto me lleva a pensar si palabras como amor, amistad, belleza, significan algo real, y hasta que punto nos limitan en nuestra vida diaria.

De ser así ¿que tanto significado tienen para el ser humano? ¿cómo es que estos simbolismos construyen la la forma en que nos concebimos a si mismos? Después de esto me encuentro con Henry Corbin, el cual hace una afirmación de como se concibe la profundidad de las palabras del Corán, jajaja en tremendo lío me he metido, citando a dicho autor, hay siete niveles de profundidad en cada versículo del Corán, y mi última pregunta va en el sentido de cuestionarme, ¿con qué profundidad digo yo las palabras?