miércoles, 21 de septiembre de 2011

¿Confiar? ¿Para qué? Resulta que es como tener esperanza...y si tengo esperanza, también puedo tener fe, y si tengo fe, empezaré a creer en lo increíble? De todas formas todo sirve para autoengañarse, bienvenidos a la realidad. Aunque todos lo llamen negatividad no lo es, simplemente es defensa contra la falta de veracidad.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Ni hablar

Debo ser sincera, muy en el fondo esperaba que me hablará, pero no sucedió así, no pude resistir la tentación y yo lo llamé, maldita de mi que no puedo sostener mi palabra, maldita por confundir un glosario con un vocabulario, maldita de mi que confundo la derecha con la izquierda y por último maldita de mi que confundo un te quiero con un no te quiero.
Soy una estúpida mujer que muy en el fondo o en la superficie se quedó esperando una llamada. Y aunque la charla fue buena, no hubo nada más que eso, una plática insulsa donde sólo hablo ella y punto, para que tenía que hablarle.
Que más da, sólo es acostumbrarse a la idea de las ausencias y matar todo recuerdo vano, producto de la imginación, de aquello que sólo en el mundo oniríco pudo ser, no en la realidad aplastante de la vida. Y mirenme aquí estoy cual vil adolescente, esperando impacientemente la llamada...debería crecer y aunque ya acepte que nada es, aún me queda algo de músculo cardíaco...

lunes, 5 de septiembre de 2011

En las noches

Porque esta noche quisiera tener toda la inspiración del mundo para escribir diez cuartillas de la Historia, pero no las tengo, debo dormir.