miércoles, 21 de noviembre de 2012

Como cuesta asumir el ahora.

Creo que poco a poco voy asimilando esta tormenta, estoy acostumbrandóme a no pensar y no sentir tristeza, no puedo cambiar nada, sólo trato de asumir que no soy nada ni nadie en este momento. 
Tengo muchas preguntas sin respuesta, hay días que la duda me ahorca, pero sólo hay que respirar profundo y guardarse las lágrimas.
Reconozco mis errores y mis debilidades, asumo mi parte de la culpa, no debí hacer esto o aquello, pero el daño está hecho, ni siquiera pidiendo perdón se remediará algo. 
He aprendido algunas lecciones estos días:
1. No puedo victimizarme. 
2. Decir que sucedió y ya, no debe ser consuelo de nadie.
3. No se si alguna vez caeré otra vez en lo mismo, pero al menos estoy consiente de lo que puede pasar. 
4. No tengo necesidad de sufrir ningún desdén que venga de cualquier persona. 
5. El problema no siempre soy yo. 
6. De vez en cuando hay que creer en algo.